martes, 16 de noviembre de 2010

Te escribo sabiendo que jamás tus ojos van a leer mis palabras(tal vez sí, sabes que me gusta dramatizar un poco las cosas). Tengo tanto para contarte que ni sé por dónde voy empezar... a decir verdad, si me pongo a pensar, las cosas siguen igual simplemente cambié la forma de ver. Creo que cerré una etapa, a veces todavía tengo ganas de volver atrás y no para cambiar algo, sino revivir lo que alguna vez me hizo bien, pero no te voy a mentir, también para borrar lo que después me hizo mal. Hoy puedo sentarme acá, y contarte esto con toda la tranquilidad y serenidad del mundo... hace dos semanas no podía siquiera pensar en un nombre, ni volver atrás... mucho menos organizarme el mañana sin sentir que el hoy no tenía sentido. Te necesito muchísimo... ¿por qué te siento parte de mí tan así? Siempre pensé que si vos no te hubieras ido, todo sería distinto. Me gusta creerlo... tantas historias oí, tanto amor dejaste acá... tanto que se siente un inmenso vacío a la vez. Dejaste la libertad para que te hiciera a mi molde, imaginarme que existía ésa persona que a mí me hiciera sentir bien, un oído, un abrazo, un mimo, una caricia, un consejo, un enojo, un camino, una señal... tanto, tanto, tanto creo en vos que te puedo asegurar, te siento acá. Te imagino ahora, al lado mío, leyendo a la par lo que escribo... de vez en cuando ojeándome, haciendo gestos y muecas, sonriendo... dándome la paz que me hace falta. Tengo pensado mucho para el año que viene, ¿sabes? Quiero ahorrar, quiero independizarme, quiero un novio (si te parece). Tengo ganas, cosa que hasta hace unos días no tenía... tengo esperanza... no sé de qué ni para qué, porque a pesar de querer y desear, mis ojos no ven más allá de hoy... Y parezco eufórica por momentos... pero te aseguro, adentro todo está mejor... A lo mejor ya no me toque juntar pedacitos, sino rehacerme a mi misma de nuevo, otra piel... una que ya no tire, que no queme, que no se haga humo. Me gustaría contarte que estoy bien, creo que voy por ese camino, no estoy plena ni muchísimo menos, vos mejor que nadie sabes de mis anhelos más íntimos y hoy por hoy, también sabes que están lejanos a mí. Pero soy paciente. En todo éste tiempo es lo que aprendí, a esperar sin desesperar... que no sea lo mismo que resignarme, eso también lo aprendí, y creo saber cuándo ponerlo en práctica. No estoy cruzada de brazos esperando un milagro... no creo en milagros, aunque me gustaría que sucediera ése de cruzarte alguna vez. Parece que hubo cambios, pero te repito, todo sigue igual y yo también. Me encontré con unos ojos parecidos a los míos que me ayudan a ver... y a veces ciento que la vida me da la mano en vez de la espalda... debe ser ésa la esperanza que de repente aparece en los rincones de éste umbral. ¿Me prestarías tu entereza para no caer una vez más?, hoy estoy de pie, me levanté una vez más, pero si alguna vez soy capaz de resistir el golpe sin tener que tocar el suelo, sería un alivio. Te debo un camino, una ilusión y un puñado de sueños... prometo de volvértelos algún día. Sé que todo esto no es más que producto de mi imaginación, pero es gracias a la libertad de poder hacerte a mi manera, como yo te necesito, como yo te extraño, como yo te quisiera tener, como sé que así fue alguna vez. Ojalá te sientas orgulloso de mí, y puedas decir... "es una buena persona", así como yo pienso que jamás voy a encontrar otro que se te parezca.

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