Donde debió haber habido un cementerio, levantaste un carnaval
¿Será que siempre fui un Romeo, experto en besos de saldo, salpicando risas idiotas en balcones equivocados? Afuera se estropea todo, la muerte come y avanza. Yo me quiero mudar a tu ombligo. Vendo todo y trepo a las ramas de este amor. (Yo que nunca tiro la primera piedra, fui por la segunda a su cama)
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